jueves, 14 de agosto de 2014

La casa 758 de Kathryn Berla

¡Hola, nefilims!
Sí, sé que llevo demasiado tiempo sin subir una reseña. Y sí, no tengo ningún perdón. A partir de ahora, intentaré ponerme al día con el blog, porque la verdad es que me encanta poder compartir mi opinión con vosotros. Tendré que domar mi vagueza y daros contenido. Así que, bueno, no me enrollo más y os dejo con la reseña (a ver que tal me sale después de tanto tiempo sin hacer una):

"Krista perdió a su madre en un accidente de coche hace dos años y, desde entonces, su mundo se ha roto. Siguiendo una rutina inflexible que ella misma se ha impuesto, día tras día se acerca a la casa 758, el lugar donde vive el chico que provocó el accidente mortal. Krista no sabe por qué lo hace: ¿quiere hacerlo sufrir?, ¿necesita poner cara a su nombre?, ¿dar forma a su odio? 
Pero la vida de Krista empieza a cambiar con la llegada a casa de su abuelo materno, un superviviente del Holocausto de origen húngaro. Su testimonio logrará sacar a Krista de la apatía y le dará la fuerza que necesita para volver a empezar..."



Datos del libro:
Título: La casa 758
Título original: 758
Autora: Kathryn Berla
Traductora: Noemí Sobregués
Editorial: Nube de tinta
Nº de páginas: 240
Precio: 15,95 €

En primer lugar, quiero decir que en cierta manera el libro me ha gustado. Pero, por otra parte, si que es verdad que me ha dejado un poco frío. Frío no en el sentido de decepción, sino que al final me he quedado como había empezado. Me ha trasmitido pensamientos y sentimientos, pero estos no han perdurado en la página siguiente, ni al cerrar el libro. Podría decirse que el libro te toca superficialmente.


El libro comienza con la que en teoría es la línea argumental principal, la protagonista, Krista, acude a la casa 758 porque desea ver a alguien. Aunque esta trama podría ser interesante si se le hubiera dado la profundidad necesaria, es maquillada con otras tramas que llegan a tener bastante importancia y dejan la anterior como tan solo una anécdota dentro de la historia. Un amor cogido con pinzas, la novia de su padre y sus hijos, y sobre todo, un abuelo que vivió el holocausto son algunos de los ingredientes que podrás encontrarte. Esta última podría haber tenido también jugo dentro del libro, pero ocurre al final, atropelladamente y tal vez como simple excusa para dar una moraleja a la historia.


En los personajes, tal vez, reside un poco la magia de la historia, porque todos tienen una serie de fantasmas detrás: Krista, la protagonista, es una adolescente que aún no supera la muerte de su madre dos años atrás y por eso se trata de alguien, en cierta manera, lejano, con dolor, difícil a abrirse y que no entiende que su padre siga con su vida hacia delante. Chad, el hijo de la novia del padre de Krista, la inocencia y a la vez picardía de este personaje hace que te encariñes de él poco a poco, pero que al final sea uno de los que más recuerdes. El abuelo, la moraleja de esta historia, si es verdad que le conocemos poco, sin embargo, su historia te puede llegar a conmover.


El resto de los personajes quedan relegados a segundos planos que tienen mayor o menor importancia como el padre de Krista, Lyla, Marie, Charlie y Jake.


"El odio no hace daño a la persona odiada... solo hace daño a la persona que odia".

Me gustaría retomar el tema del amor cogido con pinzas: Sí, es verdad que cómo aparece el chico me parece una forma curiosa de conocerse, un poco película americana pero en el fondo queda bien. Ahora bien, el problema radica en el desarrollo de este amor, ya que es discontinuo y realmente no me ha llegado a decir nada.


Algo bueno que tiene el libro es que puede hacer que te pongas a pensar en ciertos fragmentos porque mediante flashback la protagonista te cuenta cosas de su pasado que te intentan transmitir algo. Sin embargo, todo ese trayecto que sufre la protagonista de repente es estropeado dándole un final que no se merecía la historia.


En definitiva, es un libro un tanto decepcionante por las tramas y el final, pero que si buscas una historia en la que no quieres involucrarte demasiado, pero al mismo tiempo desengrasar un poco el cerebro, está bien.


"Así que no olvides... nunca olvides. Pero añade. Añade más cosas a tu vida... un poquito de esto y un poquito de lo otro. La sal sigue ahí, pero un día no la notarás".



2 comentarios:

Sammy dijo...

La verdad es que no es un libro que me llamase mucho, pero viendo además que a ti no te ha calado tanto... De momento dudo que me lo lea, coincidimos mucho con los libros jajaja
Muack!

El mundo entre libros (María) dijo...

Mmm creo que este lo dejaré pasar por ahora, gracias por tu reseña. Besitos :)