viernes, 11 de julio de 2014

The Raven Boys: Los saqueadores de sueños de Maggie Stiefvater

Hola, Nefilims.
Aquí tenéis otra de las reseñas pendientes que hay esperando para que las leáis, esta, en concreto, era una de las novelas que más esperaba leer este año y no puedo decir que no esté esperando de igual modo la continuación a la misma...

"Si pudieras robar cosas de los sueños, ¿qué elegirías?
Todo el mundo tiene secretos. Los guardamos o nos los guardan, los controlamos o escapan a nuestro control. Ronan Lynch también. El gran secreto de Ronan es que puede coger cosas de los sueños y traerlas al mundo real. Lo malo es que hay alguien más que desea esas mismas cosas. Alguien cuyas intenciones son más siniestras. Y mientras tanto, las líneas ley que rodean Cabeswater se están debilitando. Glendower es un sueño cada vez más lejano, y Gansey no está dispuesto a permanecer indiferente."

Datos del libro
Título: Los saqueadores de sueños
Autor: Maggie Stiefvater
Colección: The Raven Boys #2
Editorial: SM
Nº de páginas: 493
Precio: 14,95€

Con esta autora y con sus historias no puedo ser objetiva, soy incapaz de redactar y leer sin fangirlear y sin volcarme al doscientos por cien en sus historias, leo y mientras sufro, río, shippeo, lloro, me desespero… en definitiva, lo vivo, y es que no se trata de una autora cualquiera, es una de mis predilectas.

"-Tienes que buscar lo que quieres- contestó Kavinsky- Tienes que saber qué es lo que quieres." 

Le he dado vueltas a la novela Los saqueadores de sueños, la segunda novela de la saga The Raven Boys, tratando de encontrarle pegas, de hallar algo que pueda ser algo en contra en las novelas de Maggie Stiefvater, y ha sido difícil, pero he encontrado varios. 
El primero de ellos y, sin duda, el más importante, es que la historia comienza y es lenta, suceden cosas, no es aburrida, pero se va desarrollando todo muy poco a poco, y aún así logra enganchar, pero si no te gustan las historias lentas no vas a disfrutar de esta saga, porque ese mismo desarrollo lento y pausado aunque siempre con sucesos y sorpresas, también aparece en la primera parte.
La segunda contra que le pongo no es tanto una contra literaria como sanitaria, y es que esos cliffhangers finales que hace esta mujer no pueden ser buenos. Tienen toda la lógica, son brutales, te dejan boquiabiertoojipláticomuertoenlacamaporelsusto y lo mejor es que no quedan de pegote, porque después de leer esas páginas finales te das cuenta de que todo estaba dirigido a ese final y que otra cosa sería impensable, en definitiva, no quedan descolgados, no es simple sorpresa gratuita, encajan y tienen su razón de ser y causan muchos ataques en los lectores.
La tercera pega es que las novelas de esta mujer no sean eternas y tengan que tener un final.

"Y por debajo de todo aquello, apreció la antigüedad de Cabeswater. Su unicidad. En su centro había algo inhumano y puro. Había existido durante siglos innumerables y proseguiría hasta la eternidad. En el estado de cosas universal, Adam Parrish era insignificante."

Maggie es una autora que destaca sobre todo por su manera de escribir, de describir y de contar las cosas, y es cierto que The Raven Boys no es su historia más poéticamente escrita, y menos si la comparamos con Las carreras de Escorpio o con The wolves of Mercy Falls, pero no creo que esta historia lo necesite, al menos no al nivel que lo necesitaban las otras. No tiene que tener la atención centrada en cómo se cuenta la trama sino en la trama en sí, en lo que hay, en lo que falta y en lo que pasa, y aún así se sigue viendo esa narración tan especial de la autora.

"-El planeta está girando sobre sí mismo a más de mil kilómetros por hora en todo momento. Además, se mueve alrededor del sol a unos cien mil kilómetros por hora. De manera que no es necesario hacer nada para estar en movimiento"

Ya lo dije en la reseña de la primera parte, pero es que con esta segunda parte ha quedado demostrada la enorme capacidad imaginativa que tiene Maggie. Todo lo que abarca la historia, la diversas y muy diferentes tramas que contiene así como los derroteros por los que lleva cada una, cómo abre y cierra nuevas tramas en cada novela y a la par es capaz de avanzar sin quedarse estancada en la principal y, encima, logrando el equilibrio perfecto entre todas. Es que esta historia es originalidad pura y completa, no se parece a nada que haya leído antes, de verdad, es una pequeña gran joya.
Por otro lado sigo muy sorprendida con cómo está yendo la trama amorosa, que tan importante parecía que iba a ser en la historia, y no ha sido el eje central de ninguna de las dos partes, lo cual me alegra, y aunque en este libro sí que tiene un poco más de presencia y relevancia, no molesta, no entorpece el resto de tramas y, sobre todo, no es nada forzada, pesada o improvisada.

"Así, el recuerdo se hizo presente casi como una anécdota fugaz, sin convocar apenas ninguna emoción. 
Lo único importante para Ronan era esto: Estaba en casa y lo que deseaba por encima de todo era quedarse."

Como bien suele pasar con las continuaciones de saga, ya conocemos a los personajes y toca profundizar en ellos, con la ventaja/desventaja que reside en esta historia de que cada libro se va a centrar en uno de los personajes, en este caso Ronan, uno de los que más curiosidad me despertaban por lo poco que llegamos a saber de él. En esta novela despejamos un poco de ese misterio que rodea a este chico cuervo, pero a pesar de ser el eje central de la novela, la autora ha sabido encajar esto en la búsqueda de Glendower y extenderlo a otras tramas y también ha hecho que el resto de personajes sigan brillando con luz propia (GANSEY, POR FAVOR. GANSEY.)
Del mismo modo la autora ahonda y retuerce a la par que complica y explica mucho mejor las relaciones entre personajes, la amistad entre todos ellos, los comienzos de las mismas y lo que pueden ser inicios de finales, discusiones, palabras que remueven pasados… 

"Lo que veían irradiaba una belleza feroz e inamovible que rehusaba los cumplidos; una belleza que hería a quien la miraba."

Y, sin duda, para acabar, quería destacar algo que, para mí, es mucho más importante que todo lo anterior que he dicho, y es que es una historia, ante todo, tremendamente imprevisible, no sabes por dónde va a salir, qué narices va a pasar, quién narices va a hacer qué o a quién le va a pasar qué por culpa de quién. Ni idea. Ni una remota idea. Es todo sospechas, pequeños indicios que no son ni un inicio de teoría. Nada. Y me encanta, porque amo encontrarme una saga que me tiene en vilo sin poder imaginar qué va a pasar en la siguiente novela. Misterios a mí. Secretos, mentiras, descubrimientos, traiciones y culebrones familiares con asociaciones, asesinos y millonarios buscando lo mismo. Necesito el siguiente ipso facto.

"Durante unos instantes de duda, Gansey pensó, desconsolado, que no sabía quiénes eran en realidad sus amigos. Sin embargo, no tardó en recomponerse y recuperar la confianza."

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