miércoles, 23 de abril de 2014

Por trece razones de Jay Asher.

Hola, Nefilims.
Siguiendo con las reseñas pendientes aquí tenéis uno de los libros que más me ha gustado en lo que llevamos de año y una de las reseñas más difíciles que recuerdo hacer y no puedo decir que, finalmente, sea una reseña como tal... pero espero que os guste y le deis una oportunidad al libro.

"Clay Jensen es un adolescente como cualquier otro que encuentra una misteriosa caja sin remitente dirigida a su nombre. El contenido no es otro que una serie de cintas de grabación que parece haberle enviado Hannah, una compañera de clase que no hace ni dos semanas que se ha suicidado. A pesar del desconcierto que supone volver a oír la voz de Hannah, Clay descubrirá que él es una de las trece personas escogidas para escuchar su historia, en la que se detallan las trece razones por las cuales ha decidido poner fin a su vida.
¿Qué razones son esas y qué tiene que ver él con ellas? A lo largo del día, Clay se irá obsesionando con las grabaciones y recorrerá la ciudad con un mapa que ella misma le ha proporcionado. Hannah irá desgranando poco a poco su vida en un intento de poner de manifiesto no solo las consecuencias, grandes o peuqeñas, de las cosas que hacemos y que cambian el mundo, sino de las que por miedo o inseguridad dejamos de hacer."
Datos del libro

Título: Por trece razones
Autor: Jay Asher
Editorial: Ámbar
Nº de páginas: 223

Precio: 14€

Puedo afirmar, sin ninguna duda, que esta era una de las novelas que llevaba queriendo leer años, desde que un día la dejé abandonada en una mesa habiendo estado a punto de comprármela (tonta de mí) Desde entonces me perseguía incansablemente pero nunca la conseguía. Hasta este año. Al fin. Y la he amado. Y me ha impactado. Y la he disfrutado, si es que una novela así se puede disfrutar. Y no le cambiaría ni una sola coma.

“Lucho contra cada músculo de mi cuerpo, me suplican que me derrumbe. Me suplican que no vaya al instituto. Que vaya a cualquier otro lugar y me esconda hasta mañana. Pero no importa cuándo vuelva, los hechos estarán ahí, al final tendré que enfrentarme a las demás personas que aparecen en las cintas.”

Una historia dura, espeluznante, emotiva, cruel y muy real, que en cierta medida refleja una horrible realidad a la que parece que nos hemos acostumbrado. Es una historia que te conmueve, que te hiela el corazón, que te estremece, como lector y como ser humano. 
Jay Asher escoge una manera muy particular de narrar para contarnos la historia de Hannah, que no es otra cosa que la historia de dos adolescentes unidos por la drástica decisión de uno de ellos.

“- Es duro porque no sé quién va a… ya sabe… quién va a ser el próximo en tomarla conmigo. O cómo.
- ¿Qué quieres decir con tomarla contigo?
- No es que sea una conspiración ni nada parecido. Pero parece como si nunca supiese quién va a levantarse de repente.
- ¿E ir a por ti?
- Lo sé, suena estúpido.”


Es increíblemente complicado reseñar un libro así, que te ha conmovido y marcado hasta un punto difícil de explicar, una historia que casi que no eres capaz de describir con palabras, un libro que, simplemente, tienes que leer para vivirlo y sentirlo.

“Mañana me levantaré, me vestiré e iré a la oficina de correos caminando. Desde allí le mandaré las cintas a Justin Foley. Y después de eso no habrá vuelta atrás. Iré al instituto, llegaré demasiado tarde para la primera clase y podremos pasar un último día juntos. La única diferencia será que yo sabré que es el último día.
Vosotros no.
¿Puedo recordarlo? ¿Puedo verla por los pasillos durante aquel último día? Quiero recordar la última vez que la vi.
Y todos me trataréis como siempre me habéis tratado. ¿Recordáis la última cosa que me dijisteis?.
Yo no.
¿Y la última cosa que me hicisteis?”

Por trece razones es una novela que se puede analizar y contar su argumento desde dos perspectivas, pero al final acabas leyéndola y viviéndola desde ambas, y aunque acabas empatizando tanto con Hannah que eres como un personaje más, siempre va a haber una cosa que no le perdone, y es meter a Clay en esa lista, porque, a fin de cuentas, los motivos por los que él aparece en esas cintas no son como los del resto de nombres, y ese hecho, el estar en esas cintas y las palabras que son para él, solo le añade a Clay un cargo de conciencia y un peso emocional de por vida totalmente innecesario, porque ya no podía hacer nada. 

Me plantée suicidarme. Normalmente, solo era un pensamiento pasajero.
Ojalá me muriese.
Yo he pensado esas palabras muchas veces. Pero es una cosa difícil de decir en voz alta. Asusta incluso más sentir que podrías decirlo en voz alta.
Pero a veces llevaba las cosas más allá, me planteaba cómo lo haría. Me metía en la cama y me preguntaba si habría alguna cosa en mi casa que pudiese utilizar.


Por un lado, tenemos a Clay, un adolescente que recibe una caja con trece cintas que son la nota de suicidio de una compañera suya, por el otro, está Hannah, una adolescente que se quita la vida y deja tras ella trece cintas con los trece motivos que la llevan a tomar esa decisión.
Poco a poco, el autor nos va revelando el contenido de cada cinta mientras las va escuchando el propio Clay, y vives con él la incertidumbre y la carga de no saber el motivo por el cual su nombre está en esas cintas.

Solo quedan dos. No me abandonéis ahora.
Lo siento. Supongo que suena extraño decir eso. Porque ¿no es eso precisamente lo que estoy haciendo yo? ¿Abandonar?
Sí. Y de hecho, lo estoy haciendo. Y eso, más que cualquier otra cosa, es de lo que se trata todo esto. Yo… abandonándome… a mí misma.
No importa todo lo que haya dicho hasta ahora, no importa de quién hayamos hablado, todo vuelve a –todo termina con- mí.


Si me pidiesen una opinión tremendamente resumida de lo que pienso de esta novela diría y digo que es prácticamente una lectura obligatoria para cualquiera, el diferente punto de vista y la distinta manera de tratar un tema tan delicado y desafortunadamente común como es el suicidio en adolescentes, hacen de esta historia una pequeña joya muy complicada y dura de leer, un auténtico torbellino emocional para el lector y para los personajes, porque, al final, te vas a adentrar en un relato de como una persona se sumerge en lo más oscuro a lo que puede llegar alguien, en un callejón sin salida y como nadie, a pesar de estar rodeada de adultos que deberían ayudarla, lo percibe, nota algo raro, le tiende una mano, una sola palabra que podría haberla rescatado. 
Tal vez eso sea lo más incomprensible de toda la historia, y tal vez lo más duro y descorazonador sea saber que hay muchísimas personas viviendo una situación similar.

“Si el tiempo fuese un cable que conectase todas vuestras historias, aquella fiesta sería el punto en el que se anuda todo. Y ese nudo continúa creciendo y creciendo, enredándose cada vez más y arrastrando a su interior al resto de vuestras historias.”

Es muy simple, Por trece razones es duro, muy duro, engancha y también es un libro breve, pero es intenso, leer cómo Hannah llega a ese nivel de autodestrucción, ver la frustración de Clay al saber que pudo ayudarla y cómo pudo hacerlo y no lo hizo, sentir que tú, como lector, podrías ayudarla y lo harías pero no puedes, ya no solo porque sea un personaje ficticio y no exista, sino porque cuando comienza la historia Hannah ya se ha suicidado, hasta ese punto llegas como lector a integrarte en la historia, y todo ello es mérito del autor, y no es nada fácil, creo que es el tercer libro que lo consigue conmigo.

Las cosas no pueden volver a ser como eran antes. Como tú pensabas que eran.
Lo único que tienes de verdad… es el ahora.
Algunos de los que aparecemos en las cintas tampoco podemos volver atrás. Nunca podremos no haber encontrado un paquete en la puerta de casa. O en el buzón. Desde aquel momento en adelante, somos diferentes”

Antes de leerlo, yo conocía el argumento de la historia, pero en ningún momento imaginé el tono de la misma. No soy nueva en novelas con temas dramáticos, en libros que estremecen y encogen, pero jamás había leído algo así.
Hannah no se presenta como una víctima, no da pena ni lo intenta, simplemente cuenta con una entereza y una serenidad escalofriantes los hechos y las consecuencias de los mismos, se apoya en ellos y los lanza y deja caer sobre las espaldas de quienes los han realizado, señala, acusa, demuestra y, simplemente, dice la verdad. Y es sobrecogedor.
Es una mezcla entre venganza, rencor y absoluta y cruel realidad, porque esos personajes señalados tienen que vivir con lo que han hecho, con sus consecuencias, con saber que otras personas lo saben y, encima, con que eso mismo ha sido uno de los motivos para que una persona se quite la vida.

“Al pasar al lado de las casas de camino a la fiesta me sentía como si la vida tuviese muchas posibilidades. Infinitas posibilidades. Y por primera vez en mucho tiempo, sentí esperanza.”

Poco más puedo decir, aparte de que esto tiene poco de reseña, solo que es una novela que me dejó sin palabras. Historia, trama, narración... Espeluznante, emotiva, cruda y tremendamente real, que Hannah cuente su historia con esa entereza, con el mensaje presente en cada párrafo de "esto es lo que habéis hecho, enfrentaos a ello" es tremendamente impactante. Sin duda, marca y mucho. Lectura imprescindible.
4,5/5

“¿Sabes lo que dijo el señor Porter antes de repartir mi poema? Dijo que leer un poema escrito por un miembro desconocido de nuestro instituto era lo mismo que leer un poema clásico escrito por un poeta muerto. Correcto: un poeta muerto. Porque no podíamos preguntarles a ninguno de los dos por su verdadero significado.”

“Al mirarla a los ojos, no pude evitar decirle que lo sentía. Que lo sentía por haber esperado tanto tiempo para contarle mis sentimientos. Durante un breve instante, fui capaz de admitirlo. Ante ella. Ante mí mismo. Pero no pude volver a admitirlo nunca. Hasta hora.
Pero es demasiado tarde.
Y esta es la razón por la que, exactamente en este momento, siento tanto odio. Hacia mí mismo. Me merezco estar en esta lista. Porque si no hubiese tenido tanto miedo de todos los demás, le habría dicho a Hannah que a alguien le importaba. Y tal vez Hannah todavía estuviese viva.”
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1 comentario:

LιttℓεÐεмση dijo...

Tras leer la reseña lo único que quiero hacer es ir a por el libro y empezar a leerlo, me gustan realmente este tipo de historias aunque siempre si son tratadas con delicadez. ¡Saludos!